Mensaje Navideño Excmo. Mons. Don Jesús Carlos a los Empresarios Potosinos.

Puedes tener defectos, vivir ansioso y estar irritado algunas veces, pero no te olvides de que tu vida es el mayor don y empresa del mundo. Solo tu puedes evitar que ella vaya en decadencia. ¡Acuérdate: hay muchas personas que te admiran y te quieren. Entre ellos, tu familia y eres motivo para que piensen en ti.

Me gustaría que siempre recordaras que ser feliz no es tener un cielo son tempestades, caminos accidentados, trabajos sin cansancio, relaciones sin decepciones. Ser feliz es encontrar fuerza en el perdón, esperanza en las batallas, seguridad en el palco del miedo y amor en los desencuentros.

Ser feliz no es solo valorizar la sonrisa, sino también reflexionar sobre la tristeza. Y tal vez, aún más, reflexionar en la derrota. No es apenas conmemorar el suceso, sino aprender lecciones en los fracasos. No es tener alegría en los aplausos, sino encontrar alegría en el anonimato. Ser feliz es reconocer que vale la pena vivir la vida, a pesar de todos los desafíos incomprensiones y periodos de crisis. Ser feliz no es cuestión de destino, sino una conquista de quien sabe viajar para dentro de su propio ser. Ser feliz es dejar de ser víctima de los problemas y volverse un actor de tu propia historia. Es atravesar desiertos y ser capaz de encontrar un oasis en lo recóndito de nuestra alma. Es agradecer a Dios cada mañana por el milagro de la vida. Ser feliz es no tener miedo de los propios sentimientos. Es saber hablar de uno mismo. Es tener coraje para decir un “NO”. Es tener seguridad para recibir una crítica, aunque sea injusta. Es besar a los hijos, mimar a los padres y tener momentos poéticos con los amigos aunque ellos nos hieran. Ser feliz es dejar vivir a la criatura libre, alegre y simple que vive dentro de cada uno de nosotros. Es tener madurez para decir “me equivoqué”. Es tener la osadía para decir “perdóname”. Es tener sensibilidad para expresar “te necesito”. Es tener capacidad de decir “te amo”.

Y deseo que tu vida se vuelva un jardín de oportunidades para ser feliz… Que en tus primaveras seas amante de la alegría. Que en tus inviernos seas amigo de la sabiduría. Y, cuando te equivoques en el camino, comiences todo de nuevo. Pues así serás cada vez más apasionado por la vida.

Y descubrirás que…Ser feliz no es tener una vida perfecta sino usar las lágrimas para regar la tolerancia y alcanzar el cambio y así,usar las pérdidas para refinar la paciencia. Usar los obstáculos para abrir las ventanas  de la inteligencia.

Jamas desistas de las personas que amas. Jamas desistas de ser feliz, pues la vida es un espectáculo imperdible. ¡Y tú eres un ser humano especial!

¡Feliz Navidad y Año Nuevo 2016!

Les desea su amigo y hermano su servidor. +Mons. Jesús Carlos Cabrero Romero. Arzobispo de San Luis Potosí.